06 octubre 2008

Romance del pastor que estaba en Babia

Cuando la noche se abaja
Toda en su manto guarnida
Ya se avivan en el chozo
Brasas de melancolía,
Ya está la majada quieta
Tan ordenada y cumplida
Y ya señorea la luna
Sobre la tierra enganida.
El pastor ovejerico
Es un puño en su pelliza.
Ladra el mastín en el cerro,
Runrunean las esquilas,
La noche, toda se encalma
Con las estrellas furtivas.
Ay, el mi pastor galano
Que en vez de cantar suspira
Cómo le vienen y avanzan
Visiones de lejanía,
Recuerdos de tierra luenga,
Ecos de las tierra frías,
Y un dulce clamor que hiere,
En el alma estremecida.
Ya está en el chozo la Babia
Siempre llevada y traída
Tan lejana, tan lejana,
Y en el corazón metida.
El ovejerico sueña
De la su novia caricias
Y sueña de la su madre
Carantoñas y natillas,
Sueña también la su torre
Con las cigüeñas henchidas,
Y el repicar de campanas
En la fiesta de la ermita.
Ay, dehesas de Extremadura,
Rebaños de lana fina,
Mastines que están de guardia,
Buitres de sagaz pupila
Que siempre van al acecho
De la oveja mal herida,
Y órdenes del Rabadán
Dominando la vigilia
De la noche y la majada
Que en el cerro se cobija.
Todo se aduerme careado
En su paz y en su medida
Únicamente el pastor
No duerme , que suena, herida
La rosa de los recuerdos
De la su aldea querida.
Ay, pastor, que estas en Babia
Ay, noche que mal abrigas
Los decires sin palabras,
Las añoranzas no escritas,
Del pastor que está en su chozo,
Como un puño en su pelliza,
Siempre clavado en su Babia
Tan bien llevada y traída

Palabras para Julia

Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.
Hija mía es mejor vivir
con la alegría de los hombres
que llorar ante el muro ciego.
Te sentirás acorralada
te sentirás perdida o sola
tal vez querrás no haber nacido.
Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.
La vida es bella, ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amigos, tendrás amor.
Un hombre solo, una mujer
así tomados, de uno en uno
son como polvo, no son nada.
Pero yo cuando te hablo a ti
cuando te escribo estas palabras
pienso también en otra gente.
Tu destino está en los demás
tu futuro es tu propia vida
tu dignidad es la de todos.
Otros esperan que resistas
que les ayude tu alegría
tu canción entre sus canciones.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti
como ahora pienso.
Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.
La vida es bella, tú verás
como a pesar de los pesares
tendrás amor, tendrás amigos.
Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.
Perdóname no sé decirte
nada más pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.
Y siempre siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

José Agustín Goytisolo





Para Itziar...
mis lágrimas, son el más íntimo reflejo de la felicidad que supone tenerte como hija